
Espinas...
Duelen, pero se sacan.
Con un poco de paciencia, aunque estén lejos, aunque estén cerca las ves, analizás la situación una y otra vez hasta que por fin te animas y pinchás con la aguja.
La pus sale, el ceño se afloja y la paciencia vuelve a invadirte.
¡al fin !
Estoy pinchando con una aguja colchonera esta espina enorme que me atravieza el pecho.
Ya está saliendo y me estoy aliviando...
ya la tengo atada lista para sacarla de un tirón...
Dibujado por mi. Autorretrato . De la serie Ciclos. Grafito